sábado, 12 de marzo de 2011

DIARIO DE UN DESAMOR XIII.

Viernes 11 de Marzo de 2011
Ayer, al hablar con un antiguo amigo, dijo algo curioso…, algo como “todos saben…” Recuerdo que en una ocasión yo le dije algo parecido y me contestó que dos o tres no eran todos y que hiciera algo por combatir esas habladurías. Me hace gracia pensar cómo cambian las cosas, cuando se ven desde otro punto de vista. Cuando es a otro al que critican todo nos da igual, esa persona se convierte en un exagerado, pero cuando se trata de nosotros nos parece un infierno.
Yo tengo mi propio infierno con el que luchar, no quiero más, no necesito más. Defenderé mis sentimientos hasta el final de mis días, porque yo creo en el amor, en el amor verdadero y para siempre. No quiero decir con eso que no vuelva a enamorarme, o que olvide tan fácil a X, pero él es alguien muy especial para mí, lo fue y lo será. Siempre tendrá su lugar en mi corazón. Yo le entregué las llaves de este amor, si las ha tirado, guardado…, a mí me da igual. Es como tener un pisito en propiedad, el lo tendrá siempre. Pero supongo que poco a poco tendré que construir otro nuevo para otra persona. Y aunque ahora estoy muy lejos de comprar incluso los materiales para una nueva construcción, sé que algún día lo haré. Y espero, que la primavera me traiga el ánimo y las fuerzas suficientes para comenzar a soñar de nuevo.
A soñar sin él en mis sueños, sin él en mis pensamientos y sin él en mi corazón. ¡Ojalá, pueda cerrar esa puerta para siempre! ¡Ojalá, esas bisagras se oxiden y jamás puedan volver a ser abiertas!
Aun así, llevaré su perfume, su mirada, y sus besos, clavados en mi memoria.
Hoy no ha dejado de llover, supongo que mi estado de ánimos es como el tiempo, hoy mal, mañana bien.
Solo sé que me queda un fin de semana de estudios increíble. Examenes.

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